domingo, 24 de abril de 2016

El Gay que luchó 14 años para lograr sus derechos como viudo


Consiguió que la CIDH condenara a Colombia por no garantizar la igualdad de derechos para los LGBTI.



En el 2010, cuando la Corte Constitucional reconoció que las parejas del mismo sexo también podían recibir una pensión de sobreviviente, Ángel Alberto Duque llevaba ocho años peleando con tutelas para que le reconocieran ese derecho, y ajustaba cinco años de litigio ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), para que se condenara al Estado por desprotegerlo.

Esta semana se conoció una sentencia de la Corte IDH que le ordenó a Colombia garantizar la igualdad de derechos para las parejas homosexuales, posición que blinda, incluso, el matrimonio gay avalado hace tres semanas por la Corte Constitucional.

En menos de tres meses, Duque debe empezar a recibir la pensión de su excompañero Jhon Óscar Jiménez, con el que vivió por más de una década y al que acompañó hasta su muerte.

¿Cómo fue la batalla jurídica que inició después de la muerte de Jhon Óscar?

En uno de los días en los que Jhon Óscar estaba en el hospital, en el 2001, me dijo que la casa que compramos en Fontibón era para los dos y que yo tenía que luchar por ella. Es una casa de interés social, no nos la podían vender siendo una pareja gay, así que él tuvo que inventarse que tenía una esposa. Esa fue la primera batalla: que se reconociera que yo también tenía derechos sobre esa casa. Un fallo de un juzgado me dio la razón, y a finales de este año se reconocerá que soy el dueño.

La segunda pelea fue por la pensión de sobreviviente. Yo no tenía trabajo en la época y por eso dependía de ese dinero, y de las medicinas que le daban a Jhon Óscar en el sistema de salud, y que él compartía conmigo para mantener controlada mi enfermedad (fueron diagnosticados con VIH positivo). Pero en el 2002, cuando hice el trámite en Colfondos para pedir la mesada que él había cotizado, me dijeron que yo no tenía derecho porque esa pensión solo se le podía reconocer a parejas conformadas por hombres y mujeres.

En Colombia me negaron dos tutelas en las que reclamaba la pensión, el abogado Germán Rincón se unió con la Comisión Colombiana de Juristas para representarme a nivel internacional y cuando vimos todo perdido en el país, decidimos llevar el caso a la CIDH, en el 2005.

¿Cómo se conoció con Jhon Óscar?

Lo conocí en una discoteca, en el centro de Bogotá, el 15 de junio de 1991. Nos contamos qué hacíamos, nuestro pasado, proyectos de vida, y después de tener todo claro decidimos irnos a vivir juntos. Fue un amor a primera vista, un amor inmediato. Fue difícil. Los gais no éramos reconocidos como seres humanos con derechos. Por eso, aunque la Constitución decía que debía existir igualdad de derechos para todas las personas, a nosotros nos dejaban por fuera.

El año pasado usted tuvo que asistir a Honduras para justificar su demanda contra el Estado. ¿Qué le dijo a la Corte Interamericana?

Como yo no tenía dinero para viajar, fue la Corte la que pagó todos los gastos. Les dije a los jueces y a los abogados del Estado que puse la demanda porque las leyes colombianas me vulneraron los derechos que yo tenía para solicitar la pensión de mi pareja. Les conté que ni la tutela ni los recursos administrativos me habían servido.

En el 2010 la Corte Constitucional reconoció la unión marital de hecho y la pensión de sobreviviente. ¿Por qué no tramitó la pensión con esas normas?

El abogado me dijo que podía hacerlo, pero yo insistí en la demanda internacional porque quería sentar un precedente. Para mí era importante que se reconociera que en su momento el Estado colombiano desconoció un derecho que yo tenía. Este fallo es importante para que otras personas como yo no tengan que pasar por lo que yo pasé.

El país ha cambiado mucho en estos años. Hoy, los gais tienen todos sus derechos garantizados. Ahora nuestra lucha es para que la sociedad no siga discriminándonos, para que las instituciones que tienen que defendernos, como la Procuraduría, el mismo Congreso, lo hagan. Ojalá no se siga revolviendo el credo, la religiosidad de las personas, con lo jurídico. Seguir poniendo la religión por encima de los derechos de las personas nunca será sano para este país.

¿Cómo se enteró de que ganó el proceso?

Hace una semana me llamó mi abogado y me dijo que la Corte había fallado a mi favor. Me dijo que la Corte le ordenó a Colfondos que en un plazo máximo de tres meses me reconozca mi pensión de sobreviviente, pagándome las mesadas que he dejado de recibir desde el 2001, porque el fallo es retroactivo. El 40 por ciento de lo que me reconocieron será para los abogados, porque así lo pacté con ellos.

¿Siente que esperar 14 años valió la pena?

Sí. Me siento contento de que la Corte diga que ni el Estado colombiano ni ninguno en el mundo puede desconocer nuestros derechos, tanto a conformar una familia como a tener una pensión o a casarnos.

¿En qué va a invertir el dinero de la indemnización?

Con la indemnización y la pensión que me reconozcan voy a comprar una casa en Calarcá, donde nací. También quiero dedicarme a viajar por Colombia, recorrer este país tan bonito que tenemos.

Claves del fallo

Gustavo Gallón, director de la Comisión Colombiana de Juristas, uno de los abogados que representaron a Ángel Duque, señala que la sentencia de la Corte es histórica porque reconoce el derecho de las personas a no ser discriminadas por su orientación sexual y les recuerda a Colombia y a los países de la región que esa vulneración “no se puede dar en ningún tipo de derechos”, como el matrimonio, por ejemplo.

JUSTICIA

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