¿Intimidad rasgada?: hablemos de relaciones abiertas
Estuve recientemente conversando con alguien que tiene una relación abierta. Inmediatamente quise realizar preguntas al respecto pues el tema me causa mucha curiosidad.
La súper informal entrevista fue más o menos así:
-¿Qué les hizo abrir la relación?
- Pues yo siempre he sabido que soy un puerco y para ser infiel es mejor ser honesto. Yo se lo propuse y al principio no fue fácil pero luego entendimos que solo era sexo y ya.
-¿tú quieres a tu esposo?
-muchísimo
Esa respuesta de “solo era sexo y ya” me recuerda que una vez alguien me dijo “el sexo no es amor” y, en otra ocasión escuché “el ser humano no nació para ser monógamo, mira a los animales: no son monógamos”.
Según la biología, los seres humanos también somos animales, entonces tendría sentido lo anteriormente dicho. Sin embargo, también debemos tomar en cuenta que nuestra capacidad de raciocinio nos diferencia mucho de los animales, nuestras emociones son procesadas diferente, nos enamoramos, sufrimos celos y el corazón se rompe cuando nos fallan.
Ahora ¿es el sexo amor? Pues, la verdad, no, tener sexo y hacer el amor no es lo mismo.
Tener sexo es algo más mecánico, digamos literalmente el acto de reproducción o sentir placer netamente carnal, mientras que hacer el amor indica una conexión emocional, afectiva y significativa entre las partes involucradas, combinando así lo carnal, sentimental y hasta espiritual.
¿Significa esto que está bien involucrar otras personas dentro de ese círculo íntimo?
La respuesta es muy complicada, pero si el sexo no es amor, entonces tener intimidad física con un tercero no necesariamente violaría la intimidad de pareja, debido a que no habría conexión emocional con esa persona y el amor por la pareja no cambiaría, pero esto es una teoría aplicable únicamente para algunos, pues, tal cual como lo dije antes, los seres humanos tenemos sentimientos y los procesamos de diversas maneras: no todos están de acuerdo con lo que acabo de decir.
Y hablando de seres humanos, alguien también dijo una vez “una relación abierta es la puerta a la infidelidad”. Este un pensamiento válido, pues muchos temen que su pareja pueda llegar a conectar con alguien a quien consideren mejor y los termine abandonando. Es un riesgo y sí podría suceder. Es ahí donde entra otro punto importante: la confianza.
¿Cuándo abrir una relación?
Según varios sexólogos, una relación debería abrirse solo cuando hay confianza total, seguridad y solidez. Una relación abierta debe ser un complemento y no una vía de escape o excusa para mejorar la relación, porque si la misma está rota, entonces abrirla podría ser como tomar una tela ya rasgada y estirarla, haciendo así más grande el corte hasta correr el riesgo de llevarla a un punto irreparable.
Precisamente otra persona con la cual hablé comentó sobre una pareja que terminó su relación cinco meses después de abrirla porque los problemas subyacentes (que ya llevaban arrastrando mucho tiempo) no pudieron componerse con la relación abierta.
¿estás pensando en experimentar una relación abierta? La decisión yace en manos de ti y tu pareja. ¿Está bien hacerlo? Es relativo, no hay una verdad absoluta al respecto, mientras ambos estén de acuerdo, seguros de lo que hacen, no tiene porque ser considerado negativo y, respecto a quienes miramos desde afuera, debemos respetar la decisión de quien quiera abrir su relación. No somos nadie para juzgar.
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