miércoles, 18 de junio de 2014

Las metas de los consejeros LGBTI

Los nuevos miembros del Consejo Consultivo LGBTI,
Las metas de los consejeros LGBTI
El 50,6% de la población LGBTI ha sufrido algún tipo de agresión.
Por: Laura Dulce Romero

Consejo Consultivo. /foto por Gustavo Torrijos

Hay algo que pocos bogotanos saben: el Alcalde Mayor de Bogotá y su gabinete cuenta con un grupo de ocho representantes de la comunidad LGTBI que les hablan al oído y los asesoran en muchas de sus decisiones, especialmente las que tienen incidencia directa en las políticas sociales de la capital. Se trata del Consejo Consultivo LGTBI, organismo encargado de velar para que en la administración se cumpla la política pública que protege a esta comunidad. Aunque la figura existe desde 2006 y sus miembros cambian cada dos años a través de voto popular, su tarea es casi anónima.

Hace unas semanas se cumplió el proceso de elección de los nuevos integrantes del Consejo Consultivo, que estarán hasta mediados de 2016. Los nuevos consejeros son conscientes de que su trabajo debe tener más relevancia y por eso se fijaron como meta principal sacar del anonimato su labor. Para ello, tienen claro que en sus prioridades está la de integrar a la ciudadanía en su plan de acción, crear protocolos de atención diferencial para su comunidad y cambiar la mentalidad cultural de los bogotanos.

Los ocho asesores electos saben que en sus hombros recae la gran responsabilidad de que el alcalde Gustavo Petro se entere de las necesidades que tiene la comunidad LGBTI en todas las localidades. Para estos consejeros, quienes trabajan sin remuneración, la meta principal en 2014 es el acompañamiento permanente a las mesas de trabajo LGBTI de las 20 localidades.

Su trabajo será arduo. Y no es para menos, pues a pesar de que siguen ganando espacios en la capital, las cifras muestran que aún hay una gran intolerancia hacia ellos. Según datos de la Secretaría de Integración Social, el 50,6% de lesbianas, gays y bisexuales, y el 100% de transgeneristas han sufrido algún tipo de agresión física o verbal en la capital.

Estos datos se traducen en que casi el 80% de ellos se sienten inseguros en Bogotá. 

Para Caín Santamaría, quien resultó electo para ocupar la curul de Salud y Trabajo, este Consejo no puede ser un ente solo ejecutivo, pues debe escuchar de primera mano las necesidades y las sugerencias que tienen los ciudadanos frente a la política pública LGBTI, que se estableció con el decreto 062 de 2014.

Este órgano asesor, que nació en la alcaldía de Luis Eduardo Garzón por iniciativa de un grupo de jóvenes, tiene la función de denunciar las vulneraciones de derechos de la población LGBTI en Bogotá. “Las violaciones sistemáticas, el abandono de menores que pertenecen a nuestra comunidad, el maltrato físico y verbal, los problemas de salud de quienes se inyectan químicos por su afán de cambiar su corporalidad al no sentirse bien consigo mismos. Todas estas son solo unas problemáticas”, afirma David Alonzo, quien ocupa la curul por los gays.

Es por esto que entre las propuestas de estos asesores está la creación de una plataforma digital, en la que las personas podrán ver su gestión y tendrán la posibilidad de presentar actividades que reivindiquen sus derechos. Pero mientras eso ocurre, el consejo cuenta con una oficina en el Centro de Atención de la Diversidad Sexual Sebastián Romero, en la localidad de Teusaquillo, donde se atienden las inquietudes y sugerencias de las personas.

Además, le apuestan a la creación de protocolos de atención diferencial para su comunidad, es decir, que los trámites que se hagan ante el Distrito sean incluyentes. “Según una encuesta de la Secretaría de Salud, el 70% de los médicos no sabe cómo abordar una persona trans, ni siquiera cómo referirse a ella. Es que no caben en el sistema, ni en los formularios de rutina, puesto que no hay múltiples opciones en la orientación sexual, identidad o género”, dice Alonzo.

Para nadie es un secreto que esta administración se ha puesto la camiseta de la diversidad, a través de la creación de la Subdirección para asuntos LGBTI de la Secrretaría de Integración Social y las campañas de sensibilización como En Bogotá se puede ser. Sin embargo, los nuevos miembros creen que es fundamental indagar en un cambio cultural para que los bogotanos aprendan a aceptar y respestar la diferencia. 

Lo cierto es que el Consejo Consultivo ha logrado en silencio varios resultados y eso se debe a que sus observaciones o recomendaciones las hacen a través de derechos de petición, mecanismo de acceso a la información que debe ser respondido en 15 días hábiles por las entidades del Distrito.
Gustavo Patiño, quien ocupa la curul de bisexuales, asegura que a pesar de no ser una gran cifra, el Consejo ha conseguido mayor reconocimiento. En la última votación participaron 950 personas gracias a una plataforma virtual diseñada por el Instituto de la Participación y Acción Comunal. Dos años antes, solo participaban entre 20 y 50 ciudadanos.


También ha sido importante, según los asesores, su aporte en la construcción del modelo de los Centros de Atención a la Diversidad Sexual y de Géneros, que están en Teusaquillo y Mártires. En estas instalaciones hay profesionales dedicados a ayudar a personas que han sido vulneradas y maltratadas psicológica, sexual y físicamente.


Hoy Mártires es el centro de atención más grande de Latinoamérica y su impacto es en el sector es fundamental, pues en esta localidad donde alrededor de ochocientas mujeres y seiscientas transgeneristas se ejercen la prostitución en los más de noventa establecimientos registrados, según censo de la Alcaldía.

“Pero no es lo único, hoy se pueden ver más funcionarios del Distrito pertenecientes a la población LGTBI y existen múltiples espacios para socializar nuestros proyectos como las ferias de emprendimiento o la Semana de la Diversidad”, asegura Gustavo Patiño.

Según Paola Guiza, encargada de la curul de lesbianas, este espacio debe reivindicarse pues algunos de sus miembros han obtenido beneficios propios y no para la comunidad. “Hoy muchos de ellos utilizaron el consejo como catapulta para trabajar en la administración y fue poco lo que se construyó con los ciudadanos. El espacio existe, pero no ha sido bien usado”, afirma Guiza.

Actualmente, en Colombia existen dos Consejos Consultivos. El primero nació en Bogotá y el segundo, en Medellín a partir de la experiencia de la capital. Todavía no trabajan juntos, pero una de sus propuestas es el intercambio de experiencias con la organización paisa. 

Pero este Consejo Consultivo no es el único en Bogotá, también existen otros que representan a demás poblaciones vulneradas como los adultos mayores, los afrocolombianos, las mujeres, entre otros. Todos ellos se han convertido en la voz de la conciencia Gustavo Petro, que le recuerda que la ciudad es muy diversa y que las políticas públicas deben construirse a partir de la pluralidad.

Consejo Consultivo electo
Curules por Identidades:
Personas Bisexuales: Gustavo Patiño
Personas Transgeneristas: Katalina Ángel
Mujeres Lesbianas: Paola Güiza
Hombres Gays: David Alonzo

Curules por Derechos:
Derecho a la salud y al trabajo: Javier Santamaría
Derecho a la vida y la seguridad: Bertha Neris Sánchez
Derecho a la cultura y la participación: Julio César González
Derecho a la educación: Michell Candelaria


por Lauradulce2@hotmail.com
@lauradulcero

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