Explorar quién soy: el fenómeno Therian desde la psicología
Hay preguntas que atraviesan generaciones, culturas y épocas: ¿Quién soy?, ¿Dónde pertenezco?, ¿por qué me siento diferente? La identidad no es una respuesta inmediata; es un proceso que se construye, se cuestiona y, a veces, se reinventa.
En las últimas semanas, el término THERIAN se ha vuelto visible en redes sociales, especialmente entre adolescentes y jóvenes. Medios como El País han explicado que se trata de personas que describen una conexión interna profunda con un animal no humano, no como una transformación física, sino como una forma de identidad subjetiva que se volvió viral en plataformas digitales. En Colombia, psicólogas consultadas por Pulzo han señalado que este fenómeno no está reconocido como trastorno mental y que, por sí mismo, no constituye una enfermedad.
Más allá del impacto mediático, lo que resulta interesante desde la psicología no es la máscara, la cola o el video viral. Es la necesidad que puede estar detrás.
La adolescencia y la juventud son etapas donde la identidad se encuentra en construcción constante. Es una fase en la que sentirse diferente puede doler, y donde pertenecer puede convertirse en una urgencia emocional. Algunos especialistas explican que muchas de estas expresiones emergen en contextos donde los jóvenes buscan comunidad, validación o formas simbólicas de expresar emociones difíciles de nombrar. A veces, identificarse con un animal puede representar rasgos internos que la persona percibe como propios: fuerza, sensibilidad, instinto, libertad o incluso una forma de protección frente a un entorno que se siente hostil.
Las redes sociales amplifican estas narrativas. Lo que antes podía vivirse en silencio, hoy encuentra eco inmediato. La identidad, cuando es reconocida por otros, se fortalece. Y en una etapa vital donde la aprobación y la pertenencia pesan tanto, esa validación puede convertirse en un elemento central.
Entonces la pregunta no es solamente si es una “moda” o una “tendencia”.
La pregunta psicológica es más profunda: ¿Qué está buscando esa persona al adoptar esa identidad? ¿Sentirse comprendida? ¿Nombrar un vacío? ¿Construir un relato propio cuando el entorno no ofrece suficientes espacios seguros?
Desde la psicología del desarrollo sabemos que la identidad no se forma en el vacío; se construye en interacción con el contexto social, cultural y digital. Cuando ese contexto cambia —como lo ha hecho con la hiperconectividad— también cambian las formas en que los jóvenes narran quiénes son. El fenómeno THERIAN puede entenderse, entonces, como una manifestación contemporánea de esa exploración identitaria: simbólica, mediada por redes y profundamente influida por la necesidad de pertenencia.
Esto no significa romantizar cualquier expresión ni ignorar posibles señales de malestar. Cuando una identidad se acompaña de aislamiento severo, sufrimiento persistente o deterioro significativo en la vida cotidiana, el acompañamiento profesional sigue siendo fundamental. Pero reducir este fenómeno a un diagnostico de entrada puede impedir comprender. Porque, al final, toda identidad —sea cultural, sexual, espiritual o simbólica— nace de la misma necesidad humana: ser visto, ser validado y sentir que hay un lugar en el mundo donde encajamos.
Y tal vez el fenómeno THERIAN no sea la historia principal, sino el síntoma de algo más grande: una generación que sigue buscando, como todas antes, un lugar seguro donde poder ser.
Referencias consultadas:
https://www.pulzo.com/amp/vivir-bien/bienestar/quesignifica-ser-therian-cuando-buscar-ayudapsicologica-colombia-experta-PP5056659
Escrito por
Jessica Johana Barrantes Psicóloga en formación IUDC //
Supervisado y revisado por Dr. Sebastián Montoya, Dir. y Fund. @UNPSICOALAMANO
SIGUE a @UnPsicoALamano Psicólogo de atención clínica, solicita tu cita.
Consultas presidenciales o virtuales.
Llama al 350-482-5944



0 comentarios :
Publicar un comentario