Hoy no empieza un año para exigirte más. Empieza un año para tratarte distinto.
No para tenerlo todo claro desde el primer día,
sino para escucharte mejor mientras avanzas.
No para correr detrás de metas,
sino para elegir con más calma lo que sí quieres sostener.
Hoy no hace falta prometer nada grande.
Basta con una decisión honesta:
no volver a dejarte para después,
no hablarte con dureza,
no vivir apurado por demostrar.
Que este año te encuentre más presente.
Más atento a lo que sientes.
Más fiel a lo que necesitas.
Si empiezas desde ahí,
desde un lugar más consciente y más amable contigo,
este año ya empezó bien. ✨