Récord histórico: 47 atletas LGBTQ+ participan en los Juegos Olímpicos de Invierno Milán 2026
Los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán 2026 marcarán un hito sin precedentes para la visibilidad LGBTQ+ en el deporte de alto rendimiento. Al menos 47 atletas abiertamente gays, lesbianas, bisexuales, trans y queer competirán a partir del 6 de febrero, convirtiendo a Milán en la edición con mayor número de deportistas fuera del clóset en la historia de los Juegos de Invierno.
La cifra supera ampliamente las 36 personas visibles en Pekín 2022, las 15 de PyeongChang 2018 y las siete de Sochi 2014, confirmando una tendencia clara hacia mayor representación y autenticidad.
El llamado Team LGBTQ reúne atletas de al menos 13 países, con presencia destacada de Estados Unidos, que aporta ocho deportistas —siete mujeres y un hombre—, cerca del 3 % de su delegación. Entre ellas sobresale Amber Glenn, una de las grandes promesas del patinaje artístico estadounidense y la primera mujer abiertamente LGBTQ+ en esta disciplina en la historia olímpica, un logro simbólico en un deporte donde la visibilidad masculina supera a la femenina.
Por disciplinas, el hockey sobre hielo lidera con 23 atletas LGBTQ+, todas mujeres, seguido del esquí alpino y freestyle, el patinaje de velocidad y el skeleton. En total, competirán 36 mujeres y 11 hombres, una proporción de 3 a 1, mucho menor que la registrada en los Juegos Olímpicos de Verano, donde la diferencia ha llegado a ser de 9 a 1. Esta variación se explica, en parte, por la menor cantidad de deportes colectivos femeninos en el calendario invernal.
Milán 2026 también será escenario de otro hecho histórico: la participación de Elis Lundholm, de Suecia, quien se convertirá en la primera atleta trans públicamente identificada en competir en unos Juegos Olímpicos de Invierno, en la modalidad de esquí moguls. Su presencia no solo amplía la diversidad del evento, sino que reafirma el derecho de las personas trans a competir y existir en igualdad de condiciones en el deporte de élite.
Más allá de las cifras, las historias personales reflejan el impacto profundo de la visibilidad. El patinador francés Kevin Aymoz ha descrito su salida del clóset como un proceso sanador, mientras que Amber Glenn ha señalado que vivir abiertamente su identidad le permitió superar bloqueos mentales que afectaban su rendimiento. Para muchos, dejar de ocultarse no solo es un acto político, sino también una herramienta para competir con mayor libertad y confianza.
La lista oficial de atletas LGBTQ+ podría seguir creciendo después de la inauguración, como ya ha ocurrido en ediciones anteriores. En un contexto global donde los derechos de la diversidad sexual enfrentan retrocesos, Milán 2026 se perfila como un poderoso recordatorio de que la visibilidad importa, que el deporte también es un espacio de resistencia y que, en el hielo y la nieve, el orgullo compite por medallas.
.jpg)

0 comentarios :
Publicar un comentario